Abandonan a inmigrantes cerca de residencia de vicepresidenta de EEUU

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PRENSA LATINA

WASHINGTON.-  Decenas de inmigrantes conducidos en autobuses desde Texas fueron abandonados en las calles a temperaturas bajo cero cerca de la residencia de la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, informan hoy medios de prensa.

Los reportes de las cadenas ABC 7 y Fox News responsabilizan por tal acción al gobernador de Texas, Greg Abbott, quien en meses pasados también acometió actos de semejante naturaleza para, según adujo, protestar en contra de la política migratoria seguida por la administración de Joe Biden.

En septiembre pasado, el funcionario texano envió otros dos autobuses a la morada de Harris, y otro tanto hicieron los republicanos Ron DeSantis de Florida y Doug Ducey de Arizona, que mandaron a los recién llegados a ciudades administradas por demócratas en todo el país.

“En la víspera de Navidad, los autobuses del gobernador Abbott dejaron a los migrantes en la casa de la vicepresidenta en medio del frío. Esto no es nuevo, ha estado sucediendo durante 8 meses”, escribió esta madrugada en Twitter la Red de Ayuda Mutua de Solidaridad con Migrantes, que condujo a las individuos a una iglesia local.

Las tensiones en la frontera sur de Estados Unidos son crecientes desde hace varios días, pues allí comenzaron a acumularse personas a la espera del fin de una medida que permite expulsar a los solicitantes de asilo por motivos sanitarios, y cuya derogación, que debió entrar en vigor el pasado 21 de diciembre, fue aplazada por la Corte Suprema.

En un comunicado, citado por el diario The Hill, el Departamento de Seguridad Nacional divulgó recientemente que continúa aplicando plenamente las leyes de inmigración y salud pública en la frontera.

“Las personas y familias que intentan ingresar sin autorización están siendo expulsadas, según lo exige la orden judicial en virtud de la autoridad de salud pública del Título 42, o se les coloca en procedimientos de deportación”, remarcó.

Dado que las temperaturas siguen siendo peligrosamente bajas a lo largo de la frontera, agregó, nadie debe poner su vida en manos de los contrabandistas, o arriesgar su vida e integridad física intentando cruzar solo para ser devuelto.

La agencia sostuvo que 23 mil agentes y oficiales laboran para asegurar la frontera suroeste y el Gobierno de los Estados Unidos continúa trabajando en estrecha colaboración con México para reforzar las operaciones de cumplimiento coordinadas para atacar a las organizaciones de contrabando de personas.

oda/ifs


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