Aumentan los roces en la disputa por el maíz transgénico entre EE.UU. y México: ¿y ahora qué?

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RT

Deborah Martínez

CIUDAD DE MÈXICO.- López Obrador sugirió que podría convocarse a un panel después de que La Casa Blanca anunciara que podía recurrir a medidas jurídicas.

López Obrador anunció que la importación de maíz amarillo para forraje no será detenida, siempre y cuando el producto cumpla con los requerimientos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que deberá conceder un permiso anual a los comerciantes para que puedan ofertar este producto en el mercado mexicano.

Asimismo, el mandatario propuso a la delegación de Agricultura de EE.UU. que la Cofepris, junto con la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), hagan un análisis sobre las características del maíz amarillo para forraje con el propósito de garantizar que el producto sea seguro para la salud.

A pesar de las concesiones, López Obrador refrendó su postura de «no permitir la entrada de maíz transgénico o no seguro para consumo humano», en tanto que detalló que México es autosuficiente en la provisión de maíz blanco.

La disputa en contexto

En diciembre de 2020, la Administración de López Obrador publicó un decreto para prohibir de manera gradual el uso, adquisición, distribución, promoción e importación del maíz genéticamente modificado y del glifosato en el país.

De acuerdo con el documento, México busca proteger la producción agrícola «sostenible y culturalmente adecuada», además de fomentar el consumo de alimentos «seguros para la salud humana» y resguardar «la diversidad biocultural del país y el ambiente».

Las empresas y organizaciones agrícolas de EE.UU. consideran que la medida carece de bases científicas y han instado a la Casa Blanca a desafiar la política, argumentando las severas afectaciones que sufriría la economía estadounidense de implementarse.

Un análisis elaborado por World Perspectives –una firma asesora de empresas en EE.UU.– asegura que la economía estadounidense podría disminuir en 30.550 millones de dólares en 10 años, y estima que se perderían 32.000 como resultado de la política restrictiva de México.

Desde 1994, las tres naciones de Norteamérica cuentan con un tratado de libre comercio, cuya versión revisada entró en vigor en julio de 2020. Entre las nuevas disposiciones introducidas se incluye un apartado sobre biotecnología agrícola.

 


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