RAMON RAMIREZ

UNA TRAGEDIA LLAMADA “PLASTICO”.

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La producción total de plástico en 2016 alcanzó las 335 millones de toneladas, a esta cantidad hay que sumarle las fibras sintéticas que se usan en la ropa, cuerdas, u otros productos, que de forma conjunta representaron 61 millones de toneladas ese mismo año. Se estima que en 2020 se superarán los 500 millones de toneladas anuales, lo que supondría un 900% más que los niveles de 1980. Hasta la actualidad se han fabricado unos 8,3 mil millones de toneladas de plástico desde que su producción empezase sobre 1950, lo que equivale al peso de unos mil millones de elefantes. Tan solo los fabricantes de bebidas producen más de 500 mil millones de botellas de plástico de un solo uso cada año. En Europa, la producción de plástico alcanzó los 60 millones de toneladas en 2016.

 

China sigue siendo el principal productor de plásticos con un 29% del total en 2016, seguido de Europa (19%) y América del Norte (18%). Dada la elevada producción de plástico de China, en Asia se produce el 50% del plástico del mundo en la actualidad. Dentro de Europa, más de dos tercios de la demanda de plásticos se concentra en cinco países: Alemania (24,5%), Italia (14,2%), Francia (9,6%), España (7,7%) y Reino Unido (7,5%). España es el cuarto país de la Unión Europea con mayor demanda de plásticos, donde hasta el 50% de los mismos acabaron en vertederos en 2016. Existen muchos tipos de plásticos, aunque el mercado está dominado por cuatro tipos principales:

 

Polietileno (PE): Bolsas de plástico, láminas y películas de plástico, contenedores (incluyendo botellas), microesferas de cosméticos y productos abrasivos.

Polyester (PET): Botellas, envases, prendas de ropa, películas de rayos X, etc.

Polipropileno (PP): Electrodomésticos, muebles de jardín, componentes de vehículos, etc. Cloruro de polivinilo (PVC): Tuberías y accesorios, válvulas, ventanas, etc.

La mayor parte de los plásticos se emplean en la fabricación de envases, es decir, en productos de un solo uso. En concreto en Europa la demanda de plásticos para envases fue del 39.9% en 2016. Posteriormente serán estos envases los objetos de plástico que encontremos con más frecuencia en el medio ambiente, dañando los ecosistemas marinos.

 

Casi ninguna amenaza para los océanos es tan visible hoy en día como la carga de contaminación plástica. En casi 100 años, el material inicialmente tan elogiado ha cambiado irrevocablemente nuestro planeta azul. Mientras que en la década de 1950 se producían casi 1,5 millones de toneladas de plástico cada año, hoy son casi 300 millones de toneladas. Y muchos de ellos terminan en el mar. Alrededor del 75 por ciento de los 10 millones de toneladas de basura que se tiran a los océanos cada año son de plástico. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), hasta 18,000 piezas de plástico de diferentes tamaños flotan en cada kilómetro cuadrado de la superficie del mar. Pero lo que vemos es solo la punta del iceberg, más del 70 por ciento de los residuos se hunde hasta el fondo del mar y permanece oculto a nuestros ojos. El plástico es casi imperecedero en el mar, solo se descompone lentamente por el agua salada y el sol y gradualmente libera fragmentos más pequeños al medio ambiente.

La contaminación contribuye a la muerte de millones de personas cada año. También amenaza la vida salvaje y las plantas y puede devastar ecosistemas enteros. La contaminación plástica, en particular, se considera una de las principales causas actuales de daños al medio ambiente y a la salud, contribuyendo, por ejemplo, a la reducción de la biodiversidad, la contaminación de las aguas subterráneas y los océanos, la degradación de los paisajes y el aumento del riesgo de inundaciones. Sin embargo, los números de producción y descarte incorrecto de este material no paran de crecer.

 

Los remanentes plásticos de nuestra sociedad al desecharse, matan hasta 100,000 mamíferos marinos y un millón de aves marinas cada año. Los animales mueren de hambre con el estómago lleno, ya que el plástico obstruye el sistema digestivo, las ballenas y los delfines, pero también las tortugas, quedan atrapadas en viejas redes de pesca, se ahogan o sufren lesiones graves en los intentos de liberación. Un fenómeno especial son los llamados strudel de basura. Los vórtices hidrográficos recogen gigantescas alfombras de basura aquí. Probablemente el más conocido es el “Gran parche de basura del Pacífico” en el Pacífico Norte. Ahora ha alcanzado el tamaño de Europa Central. ¿Y que se esta haciendo para disminuir esta desgracia medioambiental?…un poquito menos que nada.

 

 


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