El Papa a la Curia romana: Hoy no somos los únicos, ni los primeros, ni los más escuchados

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CIUDAD DEL VATICANO.- “Hoy no somos los únicos que producen cultura, ni los primeros, ni los más escuchados”, dijo, sin medias palabras, el papa Francisco en sus tradicionales saludos de Navidad a la Curia romana, como también a los Representantes Pontificios presentes en la Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano este 21 de diciembre de 2019.

“No estamos viviendo simplemente una época de cambios, sino un cambio de época”, afirmó el Papa durante la audiencia a los Cardenales y los Superiores de la Curia Romana con motivo de los tradicionales saludos de Navidad.

Francisco ha propuesto una visión teológica de la reforma de la Curia romana y de la Iglesia, como cambio y transformación contemplando siempre a Cristo e imitarle.

Ha pedido que la ‘reforma’ no sea algo cosmético, como un “cambio de vestido”, sino una conversión, similar a la que vivió el cardenal John Henry Newman canonizado el pasado 13 de octubre de 2019, quien murió hace dos siglos y fue un anglicano converso al catolicismo.

Francisco rechazó cambios cosméticos en la Reforma: “A menudo sucede que se vive el cambio limitándose a usar un nuevo vestuario, y después en realidad se queda como era antes. Recuerdo la expresión enigmática, que se lee en una famosa novela italiana: “Si queremos que todo siga como está, es preciso que todo cambie” (en Il Gattopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa).

El Pontífice reiteró que la misión de la iglesia es el anuncio del Evangelio, en un mundo que no espera y está ahí para escuchar siempre.

Así, anticipó, de alguna manera, la línea que llevará la nueva ‘Evangelium Praedicate’, la Constitución Apostólica que deberá marcar el rumbo de la reforma de la Curia romana y el propósito por el cual los cardenales le eligieron en el cónclave de 2013. El “verdadero cambio de época” que enfrenta el mundo exige una “conversión antropológica” de la Iglesia, constató.

“La actitud sana es, más bien, la de dejarse interrogar por los desafíos del tiempo presente y comprenderlos con las virtudes del discernimiento, de la parresia y de la hypomoné”.

El crecimiento y la transformación interior
Al referirse a la conversión del cardenal Newman, el Papa indicó que no se trata “de seguir las modas, sino de tener la convicción de que el desarrollo y el crecimiento son la característica de la vida terrena y humana, mientras, desde la perspectiva del creyente, en el centro de todo está la estabilidad de Dios”.

“Para Newman el cambio era conversión, es decir, una transformación interior”, sostuvo. “La vida cristiana, en realidad, es un camino, una peregrinación”.

Destacó que “es una invitación a descubrir el movimiento del corazón que, paradójicamente, necesita partir para poder permanecer, cambiar para poder ser fiel”.


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