Inversiones en Latinoamérica seguirán lastradas por Covid-19

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PRENSA LATINA

NACIONES UNIDAS.- El crecimiento de inversiones extranjeras a América Latina y el Caribe llegaría a un cinco por ciento este año, debido al impacto de la pandemia de Covid-19, según el más reciente informe de la Cepal.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) dijo a inicios de julio que la región no logrará en 2021 recuperar el nivel de Producto Interno Bruto (PIB) que tenía en 2019.

En un escenario de este tipo es bastante difícil pensar que las entradas de IED (Inversión Extranjera Directa) tengan un incremento superior al cinco por ciento, aseguró el documento.

En 2020, a la región ingresaron 105 mil 480 millones de dólares por concepto de IED, lo que representa unos 56 mil millones menos que en 2019, en tanto para este año el contexto internacional sugiere que esa actividad tendrá una recuperación lenta.

Los sectores de recursos naturales y manufacturas, con reducciones del 47 y 38 por ciento, respectivamente, fueron los más golpeados en la región el pasado año, caída que estuvo en línea con el decrecimiento de los flujos de inversión a nivel mundial.

Además, la búsqueda de activos en sectores estratégicos para la reactivación y los planes públicos de transformación de la estructura productiva indican que gran parte de esas inversiones se destinarán a Europa, América del Norte y algunos países de Asia, con un aumento de las asimetrías globales.

En América Latina y el Caribe, entre septiembre de 2020 y febrero de 2021 hubo una reactivación de las inversiones, pero hasta mayo se verificó una nueva caída en el valor de las mismas.

De acuerdo con la Cepal, la inversión extranjera tiene aportes relevantes en Latinoamérica, sin embargo no hay elementos que permitan afirmar que en la última década contribuyó a cambios significativos en su estructura productiva y sirviera de catalizador para la transformación del modelo de desarrollo productivo.

‘Hoy el desafío es mayor por las características y la magnitud de la crisis. Necesitamos canalizar la inversión extranjera hacia actividades que generen mayor productividad, innovación y tecnología’, sostuvo Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de ese organismo regional de Naciones Unidas.

Además de mantener la ayuda de emergencia a los sectores de la población más vulnerables y a las empresas de menor tamaño, las naciones de la región deben poner en marcha planes estratégicos tanto de reactivación como de transformación de la producción.

También sería loable que los gobiernos y el sector privado utilicen sus capacidades para que la política de atracción de capitales extranjeros sea parte de la política industrial como instrumento de transformación de la estructura productiva, enfatizó Bárcena.

En esos esfuerzos la Cepal plantea que el proceso de recuperación de América Latina y el Caribe de la pandemia de Covid-19 es una oportunidad de iniciar una nueva etapa en las relaciones económicas con China, y de elaborar políticas para que las inversiones de ese país faciliten la construcción de capacidades productivas en los países receptores.

También deben posibilitar establecer vínculos con proveedores locales, generar empleo y promover el desarrollo sostenible, con una visión de multilateralidad que forme parte de una aproximación estratégica.

rgh/crc


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